Hasta mediados de los años 30, el extremo sur del continente americano era un lugar inmenso y deshabitado donde buscar fortuna, y hoy todavía conserva parte de ese carácter pionero.
A DESTACAR:
Península Valdés y Patagonia Atlántica.
Colonias de lobos marinos, pingüinos y otras especies subárticas. Entre junio y diciembre cientos de ballenas francas se aparean y dan a luz en estas aguas.
Torres del Paine
Declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco en 1978, el Parque Nacional Torres del Paine, reconocido como uno de los lugares más bellos, sin contaminación y únicos del planeta
Glaciar Perito Moreno y la Tierra del Fuego.
Una reliquia de la era glacial. Paredes de hasta 60 mts. donde es posible observar el extraño hielo azul. En Ushuaia acaba el mundo. No se puede ir más allá a menos que se quiera visitar el continente antártico